estribillo y últimos acordes. Adolescencia, juventud, violencia, amistad, vacío... En la calle de la luna se descubre el talento novelístico de Kiko Méndez-Monasterio, con una prosa dotada de ritmo y soltura, a medio camino entre el humor ácido de Woody Allen y la melancolía de Los Secretos. Una novela redonda, capaz de sumergir al lector en una época que todavía no ha desparecido de las calles más gastadas de Madrid.
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